domingo, 5 de noviembre de 2017

BLOCKCHAIN ¿En qué nos puede beneficiar?

Se prevé que va a ser una nueva revolución social. Leyendo hoy a mi amigo Juanma Murua y su post al respecto aplicado al mundo del deporte con el caso de Strava, me ha parecido oportuno hacer una síntesis explicando sus posibles ventajas pero sobre todo sus riesgos, partiendo de los posts de David Ugarte y Manuel Ortega (ver para +info), en los que explican en detalle el funcionamiento de las cadenas blockchain y sus consecuencias:

https://lasindias.blog/files/2017/01/blockchain-importa.jpg

"El famoso artículo de Satoshi Nakamoto en el que describe bitcoin abrió un nuevo campo de investigación para la criptografía: el de los registros de transacciones distribuidos. El objetivo de Sakamoto era diseñar una divisa que no dependiera de un gobierno ni estuviera «garantizada» por ningún banco central.... su solución fue el acceso de todos los agentes al registro de transacciones. Dejando de lado el aspecto criptográfico -el verdadero aporte de Nakamoto- la dinámica resulta relativamente sencilla: todos los agentes tienen una copia del registro completo de transacciones y cada agente recibe noticia de cada nuevo grupo de transacciones (bloque) que se realiza con la moneda. Cuando una transacción tiene lugar las partes involucradas la validan y el registro de esa operación (un nuevo bloque) es añadido a la cadena. El registro total no es más que una sucesión cronológica de esos bloques, una «cadena de bloques» («blockchain» en inglés).

... todo blockchain implica una criptodivisa, sea de uso abierto o no. ... el algoritmo de cualquier criptodivisa es un plan de negocio en sí mismo que funcionará en el tiempo si la demanda de moneda se sostiene.

....la viabilidad del sistema depende la «minería», una actividad industrial basada en la infraestructura. Esto último es fácil de comprobar al ver como hoy dos «mineras» chinas, Antpool y DiscusFish/F2Pool, acaparan más de la mitad de los bloques creados por el blockchain de bitcoin. Este diseño de base nos desvela la gran mentira de Bitcoin. Pero también coloca a cualquier producto blockchain bajo custodia de quien tenga grandes infraestructuras y consiga atraer capitales a gran escala.

La necesidad de replicar toda la cadena de bloques en nuestro ordenador es una barrera de entrada insalvable si se está buscando una alternativa a IBM, Amazon o Google. ...pensemos que a día de hoy la sincronizazción inicial de Bitcoin requiere de un espacio de almacenamiento de más de 65GB para la descarga completa de la cadena de bloques.

Para cualquiera de nosotros tener que reservar 65GB en nuestros ordenadores personales tiene un gran coste. Por el contrario para IBM o Google o cualquier de los mineros chinos de Bitcoin no es nada. No hablemos ya de las diferencias astronómicas de las capacidades de proceso de los grandes monstruos de la escala en comparación con las nuestras. Como blockchain es consensual, a partir de cierto punto de centralización las reglas del sistema dependen de muy pocos usuarios. Por ejemplo, la «actualización» de bitcoin sería inviable si las dos mayores mineras chinas se negaran a implementarla. Una red de nodos diseñada así tiene una estructura de poder con claros centralizadores -los dueños de la infraestructura- que a las finales supone una amenaza para el futuro distribuido de Internet.

El resultado: una reecentralización brutal e inevitable del sistema en aquellos usuarios (las famosas «mineras de bitcoin» chinas) que por disponer de energía barata o prácticamente gratuita dedican grandes instalaciones a aportar capacidad de cálculo a cambio de bitcoins recién creados. Problema: si alguien crea más de la mitad de los nuevos bloques puede modificar el registro entero… e incluso vetar las nuevas versiones del sistema de registro orientadas a ganar escalabilidad.

Es entre otras cosas por esto que blockchain puede ser la tecnología de la próxima burbuja financiera. Especialmente si, como parece probable da lugar, en paralelo a los mercados de registro público, a una serie de «mercados privados» y sin embargo transnacionales, transparentes exclusivamente a aquellos que participan en ellos… una posibilidad que se intuye en el discurso de algunas grandes consultoras y en la infraestructura de «nubes cerradas» que diversos «ecosistemas» están desarrollando.

Resumiendo, desde el punto de vista de su impacto financiero y macroeconómico, blockchain, como herramienta que sirve para establecer la confianza en un registro contable, puede servir a reducir los costes de transacción con una mayor transparencia si se desarrolla en un marco regulatorio solvente. Pero también puede servir para destartalar los controles públicos sobre el sector financiero si se mantiene al margen de los estados y las criptomonedas asociadas a las cadenas son, bien manipuladas por sus dueños en «corralitos» propios o bien se abren asegurando el tipo de anonimidad que provee «Dark Wallet» a bitcoin y que ha aportado a esta moneda una variada casuística de uso por criminales, desde el Estado Islámico a secuestradores de datos.

La alternativa es la base misma del carácter distribuido de Internet: la estructura distribuida de servidores. Bajo este diseño las barreras de entrada están asociadas únicamente al conocimiento y los costes de infraestructura son muy bajos.

Y lo que es tan importante o más, la posibilidad de tener más o mejores infraestructuras tiene impacto cero en el funcionamiento de la red y sus reglas. Es más, permite que el mapa de infraestructuras «calque» el mapa de afinidades, temas y conversaciones. Una estructura distribuida de servidores, ayuda así a que surjan y se desarrollen redes distribuidas, autónomas y sostenibles de comunidades.

La alternativa sobre la que podemos soñar una nueva gran era de Internet está en proyectos como GNU social, Friendica, Hubzilla, Diaspora y esfuerzos para diseñar protocolos comunes como ActivityPub, no en blockchain. Sin duda blockchain será utilísimo para registrar grandes mercados corporativos de capitales y hacer transacciones por encima de fronteras en la actividad bancaria, pero como sistema para el desarrollo de aplicaciones cotidianas sobre Internet, es un peligro para la estructura distribuida de la red."

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